Con el paso del tiempo, la piel pierde firmeza y elasticidad, lo que se traduce en flacidez y pérdida de definición facial. El HIFU facial surge como una alternativa moderna para quienes buscan un lifting sin cirugía, sin tiempos de recuperación y con resultados progresivos.
En esta nota te explicamos en qué consiste este tratamiento, cómo actúa el ultrasonido focalizado y por qué es una opción cada vez más elegida para el rejuvenecimiento facial.
HIFU es una tecnología que ocupa la vibración ultrasónica irradiada de forma fraccionada para generar calor y con ello lograr la activación de diversos tejidos en distintas profundidades.
HIFU con sus 4 profundidades para rostro permite estimular la formación de colágeno sobre todos los niveles de la piel: epidermis, dermis profunda y SMAS (Superficial Muscular Aponeurotic System), siendo esta última estructura de vital importancia en la arquitectura facial y donde no llega otra tecnología.
El tratamiento puede aplicarse en distintas áreas del rostro y cuello, según las necesidades de cada persona. Las zonas más comunes incluyen:
Óvalo facial
Papada y contorno mandibular
Mejillas
Surcos nasogenianos
Cuello
La versatilidad del HIFU facial permite tratar zonas específicas o realizar un abordaje global para mejorar la armonía del rostro.
Antes de realizar el procedimiento, se lleva a cabo una evaluación facial personalizada, donde el especialista analiza el estado de la piel y define las zonas a tratar.
La sesión de HIFU facial dura aproximadamente entre 45 y 60 minutos. Durante el procedimiento, el ultrasonido se aplica de forma controlada y precisa, sin requerir anestesia ni tiempo de recuperación. Al finalizar, el paciente puede retomar sus actividades habituales.
Resultados progresivos: qué esperar después del HIFU facial
Los resultados del HIFU facial no son inmediatos, pero podrían verse desde la primera sesión, ya que dependen de la respuesta natural del cuerpo. En general:
Sensación de firmeza inicial: primeras semanas
Mejora visible del contorno: entre 1 y 3 meses
Resultados óptimos: hasta 6 meses post tratamiento.
Este carácter progresivo es una de las principales ventajas del lifting sin cirugía, debido a que los cambios se ven naturales y armónicos.
Si estás buscando un tratamiento de HIFU facial realizado por profesionales y con un enfoque personalizado, en NCA encontrarás tecnología de vanguardia y un acompañamiento experto en cada etapa del proceso.
El lifting sin cirugía es hoy una alternativa segura y efectiva para revitalizar tu rostro de forma progresiva y natural. Agenda tu evaluación y descubre cómo el HIFU puede ayudarte a recuperar la firmeza de tu piel.